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Galería de apariciones y erratas

Uno de los alicientes a la hora de leer un cómic clásico es poder ver reflejado en ellos la personalidad de sus autores, así como el contexto histórico de la época. A menudo, el equipo de trabajo introduce algunos detalles sólo visibles, en principio, por ellos mismos.

A pesar de que las artes finales son revisadas una y otra vez antes de su publicación, siempre se cometen errores. Algo tan habitual que muchas veces hacen de ellos una pieza de coleccionista.

Vamos a repasar un completo catálogo de apariciones, erratas y alguna que otra curiosidad o aspecto sobre algún personaje histórico que complementa el trabajo que conforma la elaboración de un álbum. Por supuesto, no están todos los que son pero sí son todos los que están. El estudio en papel daría para varios tomos...

La imagen ilustra la portada del séptimo y último tomo del prestigioso tintinólogo Philippe Goddin, cuya fecha de lanzamiento fue en mayo del 2011 (período de 1958 a 1983). Último volumen de la famosa y extensa Chronologie d’une Oeuvre, que cubre toda la obra del maestro Hergé. Lamentablemente en español no disponemos de la obra completa traducida, y nos tenemos que conformar con tres tomos resumidos, que abarcan todas las aventuras de Tintín bajo el título El arte de Hergé, maravillosamente editados por la desaparecida editorial Zendrera Zariquiey (ver sección de Bibliografía tintinófila).


Tintín en el Congo


Las apariciones de los autores y colaboradores de Hergé no se hicieron esperar. Ya en la página 1 aparecen todo un elenco de personajes, tanto reales como nacidos de la imaginación de Hergé. En la primera viñeta de la versión en color (1946) aparece saludando a Tintín dos íntimos colaboradores de Hergé de la primera época, Edgar P. Jacobs y Jacques van Melkebeke. En esta misma escena aparecen dos personajes de otra serie ideada por Hergé: Quique y Flupi. También aparece el mismísimo Hergé, Totor (el "boy-scout" hermano mayor de Tintín) y una primera incursión de los que, a posteriori, serían los despistados policías Hernández y Fernández.

A ver si sabes distinguir a cada uno en la viñeta (... es fácil ¿no?):


Tintín en AméricaTope de la página

En este álbum aparece el que Hergé afirma ser el único personaje real de toda la serie, y que es referido sin una sola modificación en su nombre: Al Capone. Todos los demás personajes de la serie, la mayoría inspirados en personajes reales, "sufren" modificaciones adrede, tanto en el nombre como de índole estética. 



Los Cigarros del FaraónTope de la página

Sin duda Edgar P. Jacobs era uno de los personajes habituales en los cameos de las historietas durante el período que dura su colaboración con Hergé, en la década de los 40. En esta ocasión Jacobs aparece momificado en la página 8 como "egiptólogo", entre los científicos secuestrados y con su propio nombre (edición en color de 1955). En la portada actual figura como E.P. Jacobini.

La segunda momia es de I.E.Roghliff, o lo que es lo mismo jeroglífico en francés. Otra momia es la de Carnawal, quien en realidad es Lord Carnavon, el famoso científico, contemporáneo de Hergé, al que se atribuyó ser víctima de la maldición de Tout-Ank-Amon . Por último está Grossgrab, quien en realidad es el profesor Grossgrabenstein, un personaje creado por Jacobs para su álbum "El misterio de la gran pirámide".


También hacen su aparición dos personajes vitales: Hernández y Fernández; Hergé cree que seguramente se inspiró en su padre y su tío (como afirma en el libro de Numa Sadoul), quienes eran gemelos y solían vestir con similares atuendos y sombrero.



Aparece otro personaje basado en uno real: Henry de Monfreid, al que se le atribuía ser traficante de armas en el Mar Rojo, además de aventurero, artista y escritor. Éste fue un personaje inconformista, contemporáneo de Hergé, que a los 32 años abandona una vida sedentaria en Francia para descubrir África y Asia a través del Océano Índico y el Mar Rojo.

Al hilo de estas experiencias vitales, Monfreid escribirá su primera obra, "Los secretos del Mar Rojo", una novela autobiográfica que, cuando fue publicada en 1931, cosechó un notable éxito, y que alimentó la imaginación de Hergé para inspirarle varios pasajes del álbum.

En el recorte de las viñetas del álbum, correspondiente a la página 13, vemos como el supuesto Monfreid rescata a Tintín, y lo salva de morir ahogado:

 


El Loto Azul
Tope de la página


Es la continuación del anterior álbum, ya que conforma una narración complementaria de "Los cigarros del Faraón". Uno de los principales personajes es Tchang, un niño chino al que Tintín lo salva de ahogarse en las aguas del Yang-Tsé-Kiang (página 43 del álbum).

Hergé
, por intercesión del padre Gosset, conoció y entabló amistad en 1934 con Tchang Tchong-Jen, estudiante chino en Europa. Aquello fue cuando el padre Gosset, profesor de Tchang, se enteró de que la nueva aventura de Tintín iba a transcurrir en China, y creyó conveniente que Hergé conociera de primera mano cuál era la situación real de China alejándose de los tópicos europeos. Esto es lo que Hergé llamaría el paso al período "documentalista".

En las fotos podemos ver a izquierda y derecha el encuentro y el reencuentro, con 47 años de diferencia, entre estos dos viejos amigos.

El niño chino llamado Tchang en la aventura recibe su nombre del amigo de Hergé.



La Oreja RotaTope de la página

En la página 33 aparece un personaje llamado Basil Bazaroff, representante de la Vicking Arms C.Ltd., que ofrece armas a las Repúblicas de Nuevo Rico y San Teodoro, que están en guerra. Este personaje es un traficante de armas sin escrúpulos, que incluso urde una trama para acusar a Tintín de espía con el fín de eliminarlo. Calvo y con una barba característica, existió en la realidad, su nombre apenas fué modificado por Hergé, se llamaba Basil Zaharoff, de origen húngaro, y era un hombre inmensamente rico, que construyó su fortuna mediante el tráfico de armas desde principios del siglo XX, sobre todo en la Primera Guerra Mundial. Su empresa se llamaba en realidad Vickers Amstrong Ltd.



En el apartado de errores, este álbum contiene unos cuantos gazapos que contrastan con el riguroso perfeccionismo que siempre imperó en los trabajos de Hergé. En efecto, en la página 1 observamos que el despertador de Tintín suena a las 7:30, a la vez que el guarda del Museo comienza su jornada:


En la siguiente página el conservador del Museo relata el robo a Hernández y Fernández, y especifica que el guardia constató la desaparición a las 7:14, cuando todavía no había llegado al Museo:

Tope de la página

En la página 4 aparece la habitación del Profesor Balthazar; en la página 9 vuelve a aparecer pero ha desaparecido una lámpara de la mesilla:





En la página 26, durante el interrogatorio de Tintín, Ramón parece querer decir algo, pero como Hergé decidió estrechar la viñeta en el proceso de adaptación del álbum para la definitiva edición en color, tuvo que suprimir su bocadillo o filacteria dejándolo mudo.




En la página 29 el tablero de ajedrez está mal colocado (la casilla inferior derecha ha de ser blanca y no negra):



Pequeño error botánico en la página 32, en la que Hergé dibuja los plátanos con la punta hacia abajo. En realidad, en un racimo todavía por recoger, están orientadas hacia arriba. Es más: el tronco que aparece en el dibujo tiene todo el aspecto del de una palmera, mientras que las plataneras, que no son en realidad árboles, sino plantas herbáceas de gran tamaño, tienen un falso tronco formado por sus enormes hojas y de aspecto muy diferente.



La Isla Negra Tope de la página


Aparece por primera vez el malvado Müller en su faceta de doctor y contrabandista de dinero, y reaparecerá en varios álbumes posteriores. Concretamente en el álbum "Stock de coque", adopta el alias de Mull Pachá, rememorando el apodo del famoso oficial británico destinado en Jordania y que se hacía llamar Glubb Pachá. Este personaje real era una perfecta réplica del caballero británico convertido al orientalismo, excéntrico y cultivado. Conocía de memoria a los mejores poetas árabes, había escrito numerosas obras sobre Oriente Próximo y llegó a adquirir la nacionalidad jordana. Nacido en Preston (Inglaterra) el 16 de abril de 1897, se había casado con una enfermera británica con la que tuvo un hijo. El matrimonio adoptó también a una pareja de niños beduinos hijos de subordinados muertos en combate.

El giro que hace Hergé para denominar a Mull Pachá sólo queda en el nombre, y nada tiene que ver con una asociación de las personalidades de ambos personajes. El Teniente General Sir John Bagot Glubb (Glubb Pachá) fue el digno jefe de la legión árabe hasta ser relevado en 1956, mientras que la personalidad del malvado doctor Müller, el eterno rival de Tintín junto con Rastapopoulo
s, está inspirada en un espía nazi llamado George Bell.


Las diferentes viñetas ilustran los distintos aspectos físicos de este villano:



El Cetro de OttokarTope de la página


Un amigo le proporcionó a Hergé la idea para esta historia, sin embargo "el Cetro de Ottokar" existió en la realidad y él no lo sabía; en 1976 restauraron la catedral de Saint Vitus en el Castillo de Praga y encontraron el cetro de Ottokar II, Rey de Bohemia (1230-1278) de la dinastía de los Premyslides.

En la recepción que el Rey Muskar XII ofrece a Tintín (página 59), aparecen entre el público asistente Hergé, E.P.Jacobs y J.Melkebeke. Hay muchos más personajes que se pueden ver, por ejemplo, Edouard Cnaepelinckx (izquierda, pelo blanco y monóculo), un industrial que comercializó unos pañuelos de seda decorados por Hergé que festejaron la liberación, Ginette Van Melkebeke (izquierda, con vestido verde) esposa de Melkebeke.

La flecha negra señala al propio Hergé al lado de su primera esposa, Germaine Kieckens, vestida de rosa. La flecha azul señala a Edgar-Pierre Jacobs, la verde señala a Jacques Van Melkebeke, la amarilla al dibujante y pintor Marcel Stobbaerts. La flecha roja retrata al propio hermano de Hergé, Paul Remi, militar de profesión del cual se inspiró el dibujante para la imagen del propio Tintín, como puede apreciarse claramente. Los hermanos no se llevaban muy bien (de hecho en el ejército mortificaban a Paul llamándolo ¡como no! Tintín, lo que provocó cierto resentimiento hacia su hermano) y Hergé creó al personaje Spönz (esponja en el dialecto de Bruselas) muy semejante a su hermano, ya maduro.




Aquí va el error que hemos querido significar en este álbum. Al llegar a casa del profesor Halambique, se observa cómo la puerta, que está junto a la estantería, se abre hacia la izquierda de Tintín. Sin embargo, una página más adelante, la posición del picaporte indica que la puerta se abre hacia el otro lado.




El Cangrejo de las Pinzas de OroTope de la página


Esta es la segunda viñeta de la página 38, ¿porqué la traemos a colación? porque es uno de los dos dibujos de Hergé que más satisfacción le produjo: "en una sóla casilla una sucesión de movimientos, descompuestos y repartidos entre varios personajes. Podría ser el mismo personaje en momentos sucesivos: que está acostado, que se levanta despacito, que duda y que se va. Es en suma, si usted quiere, una reducción de espacio y de tiempo".

Por cierto, es el álbum del "Cangrejo de las pinzas de oro" donde aparece Haddock por primera vez, cuando Hergé no pensaba que se convertiría en un personaje de primera magnitud, como así lo manifiesta en una de sus entrevistas con Numa Sadoul.

El otro dibujo que más le encandila al maestro pertenece al álbum "El tesoro de Rackham el Rojo", donde el capitán está andando con los pies descalzos por la playa, mientras sus compañeros empujan el bote hacia la arena.

Comenta: "El lector reconstruye mentalmente lo que pasó con anterioridad: El Sirius ha fondeado, un bote se hace a la mar, Tintín y sus compañeros han embarcado en él y han remado para llegar a la orilla, en la cual el capitán Haddock acaba de desembarcar en la isla... todo esto que ha precedido a la acción visible descrita en el dibujo, y es expresado en una sola viñeta... se trata de una especie de flash-back mental efectuado por el lector mismo... que lo acusa de forma insconciente"...


En el apartado de errores, vamos a reseñar uno en la página 2, en el que una de las cañas que se están tomando los Hernández y Fernández se rellena como por arte de magia:


La Estrella Misteriosa
Tope de la página


Trenes, aviones y automóviles están perfectamente reproducidos en las viñetas, pero son los barcos los que más detalle merecen. Desde que fue criticado por el dibujo del Aurora, Hergé utilizó siempre maquetas y fotografías para conseguir un mayor realismo:

“Lamento no haber utilizado una maqueta para dibujar el Aurora. Este barco no está muy conseguido. En el mar no aguantaría”, confesó Hergé.

Respecto a los errores, hay uno en la página 2 donde el dibujante omitió un timbre de la puerta.



El Secreto del Unicornio
Tope de la página

Es en este álbum donde el maestro comenzó a utilizar maquetas para dibujar los barcos, aviones, trenes, etc. Incluso llegó a utilizar planos de ingeniería de aparatos reales para plasmar, con total realismo, todos los detalles de los vehículos:


También destacar las dos versiones que circulan sobre el origen de Haddock: según Hergé en el Condado de Essex en Inglaterra, concretamente en Leigh-on-Sea, existía una familia Haddock de tradición marinera, que había dado en un sólo siglo siete capitanes y un almirante, Sir Richard Haddock, que fue capitán del LICORNE (Unicornio). La otra versión proviene de un tintinólogo que afirmaba que en la Inglaterra de Carlos II, un primo de Richard Haddock, capitán de barco, cometió una falta grave al comerciar particularmente en Málaga, utilizando el barco a su mando, con lo que fue juzgado y obligado a devolver todo lo había ganado; este capitán llamado Francis Haddock se iría a Francia y afrancesó su nombre pasando a ser François de Hadoque. La coincidencia con el libro es desde luego intrigante.

Otro de los hechos importantes de este álbum es la aparición por primera vez del castillo de Moulinsart y de su espíritu viviente: el fiel y leal mayordomo Néstor, cuya figura quedará indisolublemente unida a la mansión y a la gran familia de Tintín:




En otro orden de cosas, pero al hilo de las apariciones, en la página 2 podemos ver al colaborador de Hergé, que ya nos tiene acostumbrados a aparecer en varios "cameos viñetísticos" como éste. Se trata, como no, de Jacques van Melkebeke, que tiene el privilegio de abrir el álbum en una aparición "a lo Alfred Hitchcock":


En el apartado de errores, en este álbum reseñaremos el de la página 52, donde Néstor intercambia, de forma instantánea, las habilidades de diestro a zurdo a la hora de querer golpear a Tintín. ¿Lo recuerdas? Observa la viñeta superior, donde primero agarra un bate como un diestro, pero en el momento de golpear cambia la posición
de las manos como si fuera zurdo.


El Tesoro de Rackham el RojoTope de la página

Entra en escena el profesor Tornasol, entrañable científico, inventor, sabio y despistado, al que luego volveremos a encontrar en las siguientes aventuras de Tintín, y que pasará a ser uno más de la familia:


Respecto al apartado de errores, agradecemos el apunte perspicaz de un lector de la web, llamado Ramón, y que ha demostrado no sólo ser muy observador sino también un avezado tintinófilo al aprobar el test a la primera. Nos indica, y no le falta razón que el péndulo radiestésico del bueno de Tornasol no para de indicarle que el tesoro se encuentra hacia el oeste, cuando en realidad se encuentran ubicados en una isla perdida del Caribe y el tesoro, finalmente, aparecerá en el mismo Castillo de Moulinsart (perdón por el spoiler). Es decir, muy al este de la posición de nuestros protagonistas. Consultado con el bueno de Tornasol, éste se empeña en decir que "siempre al oeste", y dado que la tierra es redonda debemos admitir que puede que no se equivoque.

Las Siete Bolas de CristalTope de la página

Hergé y Jacobs fueron a la casa que inspiró la del profesor Bergamotte, y estuvieron haciendo bocetos y croquis, cuando terminaron y habían recogido sus bártulos, llegó un coche de las SS nazi a la casa, ya que estaba ocupada por ellos. Comenta Hergé, en su entrevista con Numa Sadoul, que si llegan a tardar un poco más hubieran pasado seguro un mal rato en compañía de los soldados de la SS, interrogándoles para saber si eran o no espías. Conviene recordar que este álbum se dibuja en 1943, en plena Segunda Guerra Mundial y con los nazis en plena esfervescencia, en la Bruselas ocupada.



El Templo del SolTope de la página

En la primerísima viñeta del relato, Hergé nos presenta un mapa del Perú... ¡incompleto!. En efecto, la parte norte del Perú se representa como ecuatoriana, lo que explica por qué los álbumes de Tintín han estado prohibidos durante largo tiempo en Perú. Se trata de un mapa de propaganda de Ecuador, que siempre ha reivindicado parte del territorio de la cuenca del Amazonas, muy común en Europa en la época en la que Hergé lo reprodujo.


Al salir del despacho del señor inspector superior, en la página 3, Tintín y Haddock deambulan por las calles de El Callao, con las montañas nevadas al fondo. El Callao, que es el puerto de Lima, la capital de Perú, está situado al borde del mar, bien lejos de los Andes. En la foto podemos ver el aspecto que presenta el puerto del El Callao, visto desde la mar. Aunque pueda haber algunas pequeñas lomas en sus alrededores, en ningún caso veríamos escarpadas coordilleras con sus picos nevados:


Otro error que el propio Hergé reconoció fué la solución del eclipse a los problemas de Tintín. Este hecho, aunque mantiene viva la línea argumental del álbum, con una salida ciertamente original, no podemos afirmar que fuera igualmente acertada. Es sabido que los incas eran unos estudiosos de los fenómenos celestes y conocían con seguridad no sólo lo que era un eclipse, sino que probablemente hubieran podido vaticinar el suceso.


De ello abundamos en esta sección bajo el epígrafe "anécdotas y curiosidades".

En el País del Oro Negro Tope de la página

Se comenzó en 1939 y se interrumpió en 1940 por la guerra, concretamente en la página 45. "Tintín en el país del oro negro" debería haber seguido a "El Cetro de Ottokar", pero la guerra vino a interrumpir el trabajo de Hergé, y hasta 1948 no retoma sus narraciones, para ser terminada en 1949.

Haddock interviene sólo al final porque en 1939 (año de comienzo de la aventura) no existía. El mundo ha cambiado mucho cuando se retoma el relato, y el universo de Tintín también lo ha hecho. Después de varias publicaciones durante la guerra y posguerra, han aparecido el capitán Haddock y el profesor Tornasol y se han convertido en personajes tan importantes que es imposible dejarlos fuera en esta continuación de "Tintín en el país del oro negro". Para solucionarlo sin tener que modificar lo ya dibujado, Hergé tira por la vía de enmedio: intercala una viñeta en la página 3 donde el Capitán llama a Tintín para comunicarle que ha sido movilizado y tiene que marcharse inmediatamente a tomar el mando de un barco, con lo cual le hace desaparecer hábilmente de la historia. Al final de la misma tendrá una reaparición oportuna para liberar a Tintín. ¿Cómo ha averiguado dónde estaba Tintín y cómo ha conseguido llegar hasta él para salvarle? Una vez más Hergé se muestra hábil e inventa una oportuna broma del insoportable Abdallah para liberar al capitán de tener que contarlo y a él mismo de tener que inventarlo.

Un último apunte sobre este álbum es que Bab el Ehr significa charlatán en bruselense (con otra ortografía).



El asunto Tornasol
Tope de la página 

La multitudinaria escena de la página 13, a las puertas del Castillo de Moulinsart, sirve a Hergé como pretexto para volver a introducir a sus íntimos colaboradores en medio de la aventura. Se puede contemplar a E.P. Jacobs vestido como Tintín con una bicicleta, o al propio Hergé dibujando el castillo y hablando con un paisano.


En el apartado de errores, el inventarse un país por muy parecido que sea con uno existente, siempre acarrea complicaciones. Por ejemplo, con el idioma. Tintín y el capitán son recibidos por los bordurios e invitados al hotel Sznorr en la página 47. Sin embargo, cuando llegan al hotel, éste ha cambiado de nombre para llamarse Zsnorr. Y es que con palabras tales como Szprinzkoth, Szohôd, Plekszy-Gladz, sztôpp, Laszlo o Sponsz... es bien fácil meter la pata...


Stock de Coque
Tope de la página

Hergé y su colaborador Bob de Moor viajaron en un buque de carga para reflejarlo en el libro con total realismo, tanto el buque como el ambiente abordo.



La escena de la página 62 es autobiográfica, procede de unos rallyes que se organizaban en la localidad donde vivía Hergé, que tenían como costumbre pasar por la casa del famoso dibujante, lo que le enloquecía.


En la página 60 aparecen en los recortes de periódico todos los enemigos de Tintín.


Las Joyas de la CastafioreTope de la página

En la realidad existían un marmolista llamado Boullú. Y cerca de Bruselas, en Boitsfort, una "carnicería Sanzot".

París-Flash
es una alusión a la afamada revista París-Match, pero lejos de enfadarse en la redacción, éstos le comunicaron al dibujante que les hacía mucha gracia, comentaba el maestro en una de sus entrevistas.


Vuelo 714 para SidneyTope de la página


El "iniciado" Mik Ezdanitoff es un bosquejo de Jacques Bergier, famoso escritor francés de la época,
autor del famoso libro Le Matin des Magiciens (El retorno de los brujos) y animador de la revista Planète. Así al final de la historia, Hergé decide introducir una vez más algunos de los temas que más le interesaban en esta época: las ciencias ocultas, los fenómenos paranormales y la parapsicología, aunque en esta ocasión añade otro tema que también estaba de gran actualidad en la época: los ovnis y la posible existencia de vida extraterrestre.

Aquí el creador de Tintín se muestra prudente y discreto, como no podía ser de otra forma: para evitar que la historia perdiera seriedad y credibilidad, evitó mostrar directamente a los seres de otros mundos, limitándose a mostrar su platillo volante en un par de viñetas.


Todas las evidencias de su existencia vienen dadas por las comunicaciones con su contacto en la Tierra, el profesor Mik Ezdaditoff, lo cual contribuye a mostrarlos siempre bajo un halo de misterio que hace la historia mucho más creíble y digerible.

A menudo los lectores de Hergé, sabedores de su afición por incluir personajes reales en sus viñetas, le escribían pidiendo ser dibujados. En la página 62, el periodista que aparece es un lector, forofo de Tintín, llamado Jean Tauré, quien solicitó a Hergé que le dibujara en una aventura; su demanda fue atendida y tuvo el privilegio de estrechar la mano del Capitán Haddock.

Respecto al capítulo de las erratas, los Studios Hergé trabajaban a pleno rendimiento, y en este álbum la mano del principal colaborador de Hergé, el genial dibujante Bob de Moor no sólo se encarga de trabajar los decorados sino que cargó con la mayor parte de la realización del álbum... "superando en mucho su trabajo habitual de adornos y detalles", según explica Michael Farr en su indispensable libro "Tintín. El sueño y la realidad". Con un Hergé quizá con cierto grado de hartazgo y cansancio, y una faráonica tarea que no sólo se limitaba a la publicación de una plancha semanal, sino a la revisión y correcciones de otros álbumes, no es de extrañar que delegara cada vez más en sus colaboradores. Quizá explique ciertos errores menores en un álbum exquisitamente detallado y coherente en cuanto al contexto espacial de los lugares y objetos, tanto en el aeropuerto como en la isla.

Agradecemos a nuestro amigo lector Eduardo Ferreiro Freire, quien amablemente nos ha revelado un errata difícil de "cazar". Se trata de la página 50, cuando en la quinta viñeta, el distinguido Spalding porta un rollo de cuerda en el hombro y en la viñeta siguiente desaparece, para volverla portar al final de la siguiente página. 


Otros dos más aparecen en las páginas 9 y 10, donde un cojín naranja cambia misteriosamente de sitio varias veces. Y en la página 48, cuando la pulsera de cuero de Allan pasa de la muñeca derecha a la izquierda de forma automática. 



Tintín y los Pícaros

Hay un cierto cambio de imagen en Tintín: moderniza su atuendo, dejando atrás por fin sus obsoletos pantalones bombachos, va en moto al castillo de Moulinsart, practica yoga y luce en su casco de motorista el símbolo hippie de la paz. Por primera vez en toda la serie el siempre perfecto y aséptico Tintín muestra un cierto perfil ideológico, en una suerte de "aggiornamiento" por parte del maestro.

También, por fin, después de 15 álbumes, descubrimos el nombre de pila del capitán Haddock: Archibaldo.

Uno de los aspectos más brillantes y simpáticos de este libro es la aparición de un personaje espantoso e insoportable, la esposa del general Alcázar . Resulta curioso y divertido ver como el duro y combativo guerrillero es sometido hasta la humillación por semejante mujer. Peggy, la señora de Alcázar, fue inspirada por una horrible mujer norteamericana vinculada al Ku-Klux-Klan que Hergé vió en televisión.


En una viñeta de la página 54 aparece una calle de Tapiocápolis llamada "22 de Mayo". En contra de lo que pueda parecer no se trata de ninguna efeméride local ni de ninguna fecha señalada en la historia de la República de San Teodoros: es la fecha de nacimiento de Hergé.


Hay un guiño al mundo de Astérix con la aparición de este personaje en las escenas del carnaval de Tapiocápolis (página 54).

Uderzo y Goscinny
corresponderían a este gesto tres años más tarde con una breve aparición de Hernández y Fernández en "Astérix en Bélgica" (página 31), en la que Uderzo no sólo dibuja a los personajes sino que imita en su conversación la tipografía de las letras habituales en los álbumes de Tintín.
Además, y para mayor coincidencia, esta aparición se produce en la que se puede considerar también la última gran aventura de Astérix, antes de la decadencia total tras la muerte de René Goscinny.

En el carnaval aparecen también los "Coconuts", un grupo musical de su colaborador Bob de Moor.

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